Os pongo en situación. Jay Leno, afamado presentador del programa 'Tonight show' que se emite en la cadena estadounidense NBC, conecta con Michael Jordan para que responda a 10 preguntas, en lo que es una de las secciones habituales del programa. Jordan se encuentra en la Bahamas, desde donde hace la conexión, realizando diversos actos benéficos para su fundación.
Una de las preguntas fue la de cuántos pares de zapatillas posee. El gran MJ respondió que unos 1500 pares. Pero, sin duda alguna, lo que más impactó del minicuestionario fue cuando Leno pregunta a Jordan si todavía puede machacar el aro. ¿Qué respondió el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos? En el siguiente video teneis la respuesta:
Bienvenidos al Club
If you love something, let it go. If it comes back to you, it's yours. If it doesn't, it never was. (DMX)
martes, 23 de febrero de 2010
lunes, 22 de febrero de 2010
Tiempo de crisis
Desaceleración, recesión, parón en el crecimiento. Son algunos de los muchos eufemismos que he escuchado en los últimos meses. Artimañas políticas y empresariales con el fin de no atemorizar a la sociedad y generar la desconfianza que pondría aún más difíciles las cosas.
Sin embargo, estamos en crisis. No voy a ser quien analice al detalle ni quien busque soluciones ante esta difícil coyuntura (aunque no tengo claro que sea algo coyuntural) que nos rodea. Hipótecas 'subprime', burbuja inmobiliaria, desempleo, reforma laboral, pactos sindicales, subida de impuestos, subsidios, etc. Son términos con los que nos hemos ido familiarizando y se han convertido en nuestro pan de cada día.
Como dije anteriormente no me propongo ser el héroe nacional que saque a nuestro país de la crisis. Ahora que es tiempo de debates parlamentarios y pactos políticos, creo que es la clase dirigente la que deberá hacer algo. Teóricamente para ello la elegimos de forma democrática en las urnas hace ya casi dos años. Nosotros, los ciudadanos, tenemos las miras puestas en nuestro día a día y en cómo salir adelante sin pensar mucho más allá del mañana.
Mi reflexión no es referente al día a día, es decir, nada de colas en las oficinas del INEM, millones de familias que sobreviven con un sólo sueldo, empresas en suspensión de pagos obligadas a cerrar, subida de impuestos, etc. Lo nuestro es el deporte. Concretamente, el fútbol y el baloncesto. Sin duda, los dos deportes con más tirón en el mundo.
De sobra conocidas son las estratosféricas cantidades de dinero que se mueven en ellos. Pues bien, parece que no es oro todo lo que reluce y que los tiempos de crisis, recesión, desaceleración, o como lo queráis, han llamado a la puerta tanto del deporte rey como del deporte de la canasta.
Aquí os dejo algunos links que corroboran lo dicho anteriormente. Además, una entrevista con David Stern, Comisionado de la NBA desde 1984, donde explica algunas claves en estos momentos de recisión:
La crisis llega a la NBA
El Estudiantes se acoge a la Ley Concursal
El Manchester United hipoteca el 'Teatro de los Sueños'
Portsmouth: primer equipo inglés en agogerse a la Ley Concursal
Las deudas podrían obligar al Liverpool a deshacerse de Torres
Sin embargo, estamos en crisis. No voy a ser quien analice al detalle ni quien busque soluciones ante esta difícil coyuntura (aunque no tengo claro que sea algo coyuntural) que nos rodea. Hipótecas 'subprime', burbuja inmobiliaria, desempleo, reforma laboral, pactos sindicales, subida de impuestos, subsidios, etc. Son términos con los que nos hemos ido familiarizando y se han convertido en nuestro pan de cada día.
Como dije anteriormente no me propongo ser el héroe nacional que saque a nuestro país de la crisis. Ahora que es tiempo de debates parlamentarios y pactos políticos, creo que es la clase dirigente la que deberá hacer algo. Teóricamente para ello la elegimos de forma democrática en las urnas hace ya casi dos años. Nosotros, los ciudadanos, tenemos las miras puestas en nuestro día a día y en cómo salir adelante sin pensar mucho más allá del mañana.
Mi reflexión no es referente al día a día, es decir, nada de colas en las oficinas del INEM, millones de familias que sobreviven con un sólo sueldo, empresas en suspensión de pagos obligadas a cerrar, subida de impuestos, etc. Lo nuestro es el deporte. Concretamente, el fútbol y el baloncesto. Sin duda, los dos deportes con más tirón en el mundo.
De sobra conocidas son las estratosféricas cantidades de dinero que se mueven en ellos. Pues bien, parece que no es oro todo lo que reluce y que los tiempos de crisis, recesión, desaceleración, o como lo queráis, han llamado a la puerta tanto del deporte rey como del deporte de la canasta.
Aquí os dejo algunos links que corroboran lo dicho anteriormente. Además, una entrevista con David Stern, Comisionado de la NBA desde 1984, donde explica algunas claves en estos momentos de recisión:
La crisis llega a la NBA
El Estudiantes se acoge a la Ley Concursal
El Manchester United hipoteca el 'Teatro de los Sueños'
Portsmouth: primer equipo inglés en agogerse a la Ley Concursal
Las deudas podrían obligar al Liverpool a deshacerse de Torres
La gran fiesta del baloncesto
Durante los pasados días 12, 13 y 14 de este mes tuvo lugar en Dallas uno de los acontecimientos deportivos más importantes del año: El 'All Star Game'. El evento reune a lo mejor de la NBA durante un fin de semana mágico, en el que el espectáculo y toda la maquinaria 'yankee' engrasa toda su maquinaria para ofrecer su 'show' a millones de personas en todo el mundo.
El acontecimiento comienza el viernes con un partido 'light' entre una selección de los mejores jugadores que hacen su estreno como profesionales esta temporada ('rookies') y los que se encuentran en su segundo año en la mejor liga del mundo ('sophomores'). El sábado, es la hora de los concursos. Hasta hace algunos años el de mates y triples bastaban para divertir a los aficionados.
Sin embargo, en la actualidad parecen no ser suficientes. Es por ello por lo que la NBA decidió instaurar nuevos supuestos atractivos para la grada, traducidos en tres nuevos concursos: habilidades, concurso de tiro por equipos y el famoso 'burrito'.
Finalmente, el domingo tiene lugar el plato fuerte de tan intenso fin de semana. El broche final lo pone el 'partido de las estrellas', en el que se dan cita los mejores jugadores de la liga. Se enfrenta una selección de 12 jugadores de la Conferencia Este y de la Conferencia Oeste. El quinteto inicial de cada equipo es elegido por los fans, a través de sus votos en la web. En EE.UU se da mucha importancia al cinco inicial cosa que en el baloncesto FIBA no ocurre.
Pero el de este año fue un 'All Star' que probablemente pase a la historia. Y no por lo deportivo precisamente. Los partidos parecen una extensión del concurso de mates, correcalles de colegio en los que se quiere llegar a un tanteo que ronde los 140 puntos en cada equipo. Personalmente no es algo que me fascime como se puede comprobar.
Sin embargo, he de reconocer que la NBA se ha superado en la 59ª edición de su fin de semana de las estrellas. Y es que para su plato fuerte, el partido entre el Este y el Oeste, pensó en hacer algo diferente. Parece extraño pensar que haya algo en este mundo que los americanos no hayan hecho. Pero sí, les faltaba algo. Y ese algo era batir el récord de asistencia en un partido de baloncesto.
108.713 espectadores abarrotaron el Cowboys Stadium de la ciudad tejana para establecer un marca histórica. De esta manera superó a los 78.129 espectadores que se dieron cita en el año 2003 para presenciar el encuentro entre dos equipos universitarios: Michigan State y Kentucky.
Este fue el dato que marcó un hito en la historia de este deporte. Se recurrió al recinto en el que disputa sus partidos el los Dallas Cowboys de la NFL. El equipo tejano de fútbol americano (segunda marca más importante del mundo en la actualidad, según la revista Forbes, con un valor de 1.650 millones de dólares) invirtió más de mil millones en construir semejante estadio.
Más datos: en la superficie donde jugaron caben 16 pistas de baloncesto, usaron dos pantallas gigantes con unas dimensiones de 18,3 metros de largo y 7,5 de alto, 200.000 'hot-dogs', 12.000 raciones de nachos, 2300 litros de queso líquido (para acompañar a los 'perritos'. Añadir que las entradas oscilaban entre los 50 (lo ven peor que si jugaran a la videoconsola de no ser por las enormes pantallas) y los 1400 dólares.
Ni que decir tiene el impacto económico de tal acontecimiento. Todos los hoteles al completo, los restaurantes repletos, las tiendas de souvenirs haciendo su agosto, fiestas de las 'celebrities' en los más selectos clubs de la ciudad, etc. Todo ello durante la peor nevada jamás vista en Dallas en 100 años según apuntaron algunos medios.
¿El balance? Más de 90 millones de ingresos, pese a que se dejaron más de dos en policía y seguridad extra. Estos americanos...nunca nos dejan de sorprender. Como dije en una entrada anterior: 'This is America'.
El acontecimiento comienza el viernes con un partido 'light' entre una selección de los mejores jugadores que hacen su estreno como profesionales esta temporada ('rookies') y los que se encuentran en su segundo año en la mejor liga del mundo ('sophomores'). El sábado, es la hora de los concursos. Hasta hace algunos años el de mates y triples bastaban para divertir a los aficionados.
Sin embargo, en la actualidad parecen no ser suficientes. Es por ello por lo que la NBA decidió instaurar nuevos supuestos atractivos para la grada, traducidos en tres nuevos concursos: habilidades, concurso de tiro por equipos y el famoso 'burrito'.
Finalmente, el domingo tiene lugar el plato fuerte de tan intenso fin de semana. El broche final lo pone el 'partido de las estrellas', en el que se dan cita los mejores jugadores de la liga. Se enfrenta una selección de 12 jugadores de la Conferencia Este y de la Conferencia Oeste. El quinteto inicial de cada equipo es elegido por los fans, a través de sus votos en la web. En EE.UU se da mucha importancia al cinco inicial cosa que en el baloncesto FIBA no ocurre.

Pero el de este año fue un 'All Star' que probablemente pase a la historia. Y no por lo deportivo precisamente. Los partidos parecen una extensión del concurso de mates, correcalles de colegio en los que se quiere llegar a un tanteo que ronde los 140 puntos en cada equipo. Personalmente no es algo que me fascime como se puede comprobar.
Sin embargo, he de reconocer que la NBA se ha superado en la 59ª edición de su fin de semana de las estrellas. Y es que para su plato fuerte, el partido entre el Este y el Oeste, pensó en hacer algo diferente. Parece extraño pensar que haya algo en este mundo que los americanos no hayan hecho. Pero sí, les faltaba algo. Y ese algo era batir el récord de asistencia en un partido de baloncesto.
108.713 espectadores abarrotaron el Cowboys Stadium de la ciudad tejana para establecer un marca histórica. De esta manera superó a los 78.129 espectadores que se dieron cita en el año 2003 para presenciar el encuentro entre dos equipos universitarios: Michigan State y Kentucky.
Este fue el dato que marcó un hito en la historia de este deporte. Se recurrió al recinto en el que disputa sus partidos el los Dallas Cowboys de la NFL. El equipo tejano de fútbol americano (segunda marca más importante del mundo en la actualidad, según la revista Forbes, con un valor de 1.650 millones de dólares) invirtió más de mil millones en construir semejante estadio.
Más datos: en la superficie donde jugaron caben 16 pistas de baloncesto, usaron dos pantallas gigantes con unas dimensiones de 18,3 metros de largo y 7,5 de alto, 200.000 'hot-dogs', 12.000 raciones de nachos, 2300 litros de queso líquido (para acompañar a los 'perritos'. Añadir que las entradas oscilaban entre los 50 (lo ven peor que si jugaran a la videoconsola de no ser por las enormes pantallas) y los 1400 dólares.
Ni que decir tiene el impacto económico de tal acontecimiento. Todos los hoteles al completo, los restaurantes repletos, las tiendas de souvenirs haciendo su agosto, fiestas de las 'celebrities' en los más selectos clubs de la ciudad, etc. Todo ello durante la peor nevada jamás vista en Dallas en 100 años según apuntaron algunos medios.
¿El balance? Más de 90 millones de ingresos, pese a que se dejaron más de dos en policía y seguridad extra. Estos americanos...nunca nos dejan de sorprender. Como dije en una entrada anterior: 'This is America'.
domingo, 14 de febrero de 2010
¡Gracias Fútbol!
He llegado a escuchar muchas cosas acerca del deporte rey. En ellas, se demostraba que, bajo el principio de libertad de expresión y siempre que no se llegue a la injuría y a la calumnia, todo el que quiera puede decir lo que le venga en gana. Y eso, en principio, ocurre en todos los ámbitos de la vida.
Lo cierto es que llega un momento en el que el dicho de 'cría fama y échate a dormir' viene a cuento para describir lo que está ocurriendo con el fútbol. Muchos lo critican por ser un hervidero de violencia. Correcto. Otros tantos, por ser uno de los soportes del capitalismo más agresivo. Correcto. Pero, ¿Nos hemos parado a pensar en las cosas buenas que tiene este deporte?
Es aquí donde quería llegar. Regreso a casa después de un bonito día de los enamorados. Además de eso, en el estadio Vicente Calderón se veían las caras dos equipos históricos de nuestra liga: Atlético de Madrid y Barcelona. El conjunto rojiblanco venció por 2-1 en un encuentro vibrante, según narraban los locutores de las emisoras de radio, y mañana seguro que esa información se verá corroborada por los grandes diarios de tirada nacional.
Sin embargo, resultados a parte, hay algo más detrás de estos eventos. Tengo la suerte de vivir cerca de la rivera del Manzanares y ya son muchos domingos que veo, de vuelta a casa, lo que supone un día de partido. Muchos repararán en cortes de tráfico, problemas para encontrar aparcamiento, ruido, alcohol, etc. Pero hoy no es el día de hacer una crítica sistemática al fútbol, se trata de, justamente, todo lo contrario.
Domingo, 20.40 horas. Estación de metro de Vistalegre. Me dispongo a cojer el suburbano camino del centro de la ciudad. Quedan sólo cuatro paradas para llegar al campo donde a las 21.00 horas dará comienzo otro día de partido. Son muchos los aficionados que llegarán con el tiempo justo para ocupar su asiento en el campo antes de que el silbato del árbitro dicte el comienzo del partido. Ataviados con bufandas, gorros y demás símbolos de identificación, en su cara reflejan la emoción y nerviosismo de los momentos previos a la llegada al estadio. Muchos llevan toda la senmana pensando en el momento. Quizá les haya servido para apartar sus problemas por un momento y despreocuparse un poco de la dura realidad que les azota.
Entre estos aficionados se encontraban una pareja de japoneses, ambos con gorro y bufanda rojiblanca. Sonrientes en todo momento, cual buen 'japo', se sentían uno más entre la marea atlética que se dirigía al estadio radiante de ilusión.
22.50 horas. Iturralde González pita el final del encuentro. En ese momento me encontraba en los aledaños del estadio Vicente Calderón para cojer un autobus y regresar a casa. Es entonces cuando te das cuenta de lo que es capaz de provocar el fútbol. Alegría desbordada. "Yo casi hubiera preferido que perdiera" comentaban dos señores de cierta edad en la parada dejando entrever un antimadridismo exacerbado (la victoria atlética provoca la primera derrota liquera del Barça y, con su victoria de ayer en Chapín, el Real Madrid se coloca a dos puntos del primer puesto en la tabla).
Cientos y cientos de personas se agolpan a las puertas del campo para salir escopetadas hacia sus coches, metro, autobus, etc. y regresar a sus casas. Probablamente les espere una realidad muy distinta de la que han vivido durante los noventa minutos que ha durado el encuentro. Familias enteras, que obvian el intenso frío reinante en la capital para ir a ver a su equipo. Padres y madres que van a buscar a sus hijos con el coche después del choque. Casi un centenar de autobuses que trasladan a los miembros de las peñas de pueblos de la perifería madrileña e incluso de fuera de la comundiad. Todos ellos no han fallado, como era de esperar, a otro día de partido.
Todo esto lo mueve el fútbol. Y si sirve para sacar una sonrisa a la gente en los tiempos que corren, no se merece menos que un agradecimiento. Gracias Fútbol.
Lo cierto es que llega un momento en el que el dicho de 'cría fama y échate a dormir' viene a cuento para describir lo que está ocurriendo con el fútbol. Muchos lo critican por ser un hervidero de violencia. Correcto. Otros tantos, por ser uno de los soportes del capitalismo más agresivo. Correcto. Pero, ¿Nos hemos parado a pensar en las cosas buenas que tiene este deporte?
Es aquí donde quería llegar. Regreso a casa después de un bonito día de los enamorados. Además de eso, en el estadio Vicente Calderón se veían las caras dos equipos históricos de nuestra liga: Atlético de Madrid y Barcelona. El conjunto rojiblanco venció por 2-1 en un encuentro vibrante, según narraban los locutores de las emisoras de radio, y mañana seguro que esa información se verá corroborada por los grandes diarios de tirada nacional.
Sin embargo, resultados a parte, hay algo más detrás de estos eventos. Tengo la suerte de vivir cerca de la rivera del Manzanares y ya son muchos domingos que veo, de vuelta a casa, lo que supone un día de partido. Muchos repararán en cortes de tráfico, problemas para encontrar aparcamiento, ruido, alcohol, etc. Pero hoy no es el día de hacer una crítica sistemática al fútbol, se trata de, justamente, todo lo contrario.
Domingo, 20.40 horas. Estación de metro de Vistalegre. Me dispongo a cojer el suburbano camino del centro de la ciudad. Quedan sólo cuatro paradas para llegar al campo donde a las 21.00 horas dará comienzo otro día de partido. Son muchos los aficionados que llegarán con el tiempo justo para ocupar su asiento en el campo antes de que el silbato del árbitro dicte el comienzo del partido. Ataviados con bufandas, gorros y demás símbolos de identificación, en su cara reflejan la emoción y nerviosismo de los momentos previos a la llegada al estadio. Muchos llevan toda la senmana pensando en el momento. Quizá les haya servido para apartar sus problemas por un momento y despreocuparse un poco de la dura realidad que les azota.
Entre estos aficionados se encontraban una pareja de japoneses, ambos con gorro y bufanda rojiblanca. Sonrientes en todo momento, cual buen 'japo', se sentían uno más entre la marea atlética que se dirigía al estadio radiante de ilusión.
22.50 horas. Iturralde González pita el final del encuentro. En ese momento me encontraba en los aledaños del estadio Vicente Calderón para cojer un autobus y regresar a casa. Es entonces cuando te das cuenta de lo que es capaz de provocar el fútbol. Alegría desbordada. "Yo casi hubiera preferido que perdiera" comentaban dos señores de cierta edad en la parada dejando entrever un antimadridismo exacerbado (la victoria atlética provoca la primera derrota liquera del Barça y, con su victoria de ayer en Chapín, el Real Madrid se coloca a dos puntos del primer puesto en la tabla).
Cientos y cientos de personas se agolpan a las puertas del campo para salir escopetadas hacia sus coches, metro, autobus, etc. y regresar a sus casas. Probablamente les espere una realidad muy distinta de la que han vivido durante los noventa minutos que ha durado el encuentro. Familias enteras, que obvian el intenso frío reinante en la capital para ir a ver a su equipo. Padres y madres que van a buscar a sus hijos con el coche después del choque. Casi un centenar de autobuses que trasladan a los miembros de las peñas de pueblos de la perifería madrileña e incluso de fuera de la comundiad. Todos ellos no han fallado, como era de esperar, a otro día de partido.
Todo esto lo mueve el fútbol. Y si sirve para sacar una sonrisa a la gente en los tiempos que corren, no se merece menos que un agradecimiento. Gracias Fútbol.
miércoles, 10 de febrero de 2010
jueves, 4 de febrero de 2010
Hinchadas radicales
En los últimos años parece haberse acentuado la radicalidad con la que actúan tanto dentro como fuera del terreno de juego las principales secciones radicales que apoyan a equipos de fútbol profesional. Estamos cansados de ver como en el prolegómeno de los partidos importantes o con morbo, ya sea por máxima rivalidad deportiva o por discrepancia política, los ultras de los equipos de fútbol provocan altercados contra las aficiones rivales, el mobiliario urbano o incluso contra las fuerzas de seguridad.Esta corriente de violencia se ha visto aumentada en los últimos años. Hechos como el asesinato de Aitor Zabaleta por parte de un Bastión del Atlético de Madrid, el lanzamiento de bengalas contra la afición contraria en campos como el del Sevilla o el Betis, las numerosas muertes provocadas en países sudamericanos como Argentina o las multitudinarias peleas entre hinchadas inglesas en los rincones más hinóspitos de las estrechas calles de ciudades como Manchester o Hull, se están convirtiendo lamentablemente en una peligrosa tendencia cada fin de semana que hay competición.
Pero son muchas las voces que se han alzado a favor de la erradicación de esta parte más peligrosa de las aficiones. Si hay algo que destaque positivamente del presidente del FC Barcelona, el señor Joan Laporta, es que extinguió a su llegada a la presidencia la sección Boixos Nois, cuya ideología nacionalista radical les servía como excusa para atentar contra todos aquellos que no pensaban como ellos.
El último ejemplo le hemos encontrado en el seno del Rayo Vallecano, equipo madrileño que actualmente milita en la segunda división española. La sección más extrema de esta afición denominada con el término Bukaneros, se caracteriza, según los entendidos en violencia en el deporte, por ser un grupo de aficionados de ideología "extremandamente izquierdista" que atenta contra todo aquel que no comparte sus ideas políticas, ya sean aficionados o policías. Pues bien, la comisión Antiviolencia ha pedido a la cúpula del equipo que elimine esta sección ya que según ellos, daña tanto la imagen como el prestigio del propio club.
Pero no podemos olvidarnos de otros grupos polémicos como son los Ultra-Sur (tanto del Real Madrid como del Espanyol) los Bastión del Atletico de Madrid, ambos de la extrema derecha, o los Riazor Blues, del Deportivo de la Coruña entre otros tantos.
Si la actitud de los propios equipos fuera arrancar de sus gradas a estos grupos, otro gallo cantaría.
¿Titularísimo?

El gran capitán del Real Madrid, Raúl González Blanco, está pasando por una de las situaciones más difíciles desde que debutó con el primer equipo, con 17 añitos. Durante esta temporada estamos viendo como ya no disfruta de esa titularidad postergada durante años. El técnico madridista, Manuel Pellegrini, está dando oportunidad a jugadores jóvenes que vienen pisando fuerte como Benzema o El Pipa.
Lo que llama la atención al aficionado madridista y a la prensa de la capital es que fue el técnico blanco quién unos meses atrás afirmaba en una rueda de prensa que Raúl era según él "titularísimo". Esta contradicción no sólo no ha gustado en la capilla blanca, sino que ha extrañado tanto a propios como a extraños. Pero ahí es donde Raúl muestra los galones y el saber estar que le han caracterizado durante toda su carrera futbolística. Acepta con deportividad su situación en el equipo y lucha como el que más en cada entrenamiento y siempre que el técnico le concede minutos en el terreno de juego.
Algunos no lo verán con buenos ojos y otros...estarán locos de alegría por ver como el Gran Capitán pasa sus últimos minutos en el banquillo. Desde años atrás se ha lapidado deportivamente a este jugador, quién lo único que ha hecho, ha sido ayudar tanto a su equipo como a la selección abanderándolos por todos los países del mundo. Pero esto es España señores, el país de la envidia y del rencor hacia el vecino, dónde si podemos pisar al de nuestro lado, lo hacemos antes que tenderle una mano. Ya podíamos aprender un poco más de países como Italia, donde elevan al máximo nivel a figuras veteranas como Del Piero o Buffon, quienes son ensalzados como héroes y llevados en bolandas hasta el salón de la fama del futbol italiano. O como Inglaterra, quién venera a figuras todavía vivas en el Fútbol como David Beckham o Paul Scholes.
Pero en la memoria de todo aquel que realmente sepa algo de fútbol quedarán momentos inolvidables como los goles conseguidos por Raúl en partidos como la final de Champions ante Valencia o Bayern Leverkusen o el gol que dió la copa intercontinental a los blancos en Tokyo. Sí señores,sí, un jugador que ha roto pronósticos, ha batido records y que simplemente, ha hecho historia en el fútbol mundial. Ese es realmente Raúl González Blanco.
miércoles, 27 de enero de 2010
¿Porqué a nosotros?

¿A caso la selección española es la inocente de entre todas las selecciones en todos los deportes en general?
No entiendo que tienen los organismos internacionales reguladores de deportes como el fútbol contra nuestro país. El vaso se ha colmado. El último caso, en el Europeo de fútbol sala. Os pongo en situación: España llega a la tanda de penalties contra Rusia para decidir quien será el semifinalista del Europeo. Todo a favor de España, que llega con ventaja y si marca su tiro se clasifica. El jugador Javi Rodriguez dispara dejándose el alma en el tiro y el balón entra como una exhalación en la portería, tan fuerte que sale repelido fuera de la portería. Es un gol claro que los árbitros anulan por entender que el esférico golpeó en el larguero.
Los jugadores de nuestra selección indignados protestan e instan a los colegiados a observar los videomarcadores, para dar cuenta de su error. No hay manera, se niegan y la tanda continua. El ruso falla su penalti y nuestro guardameta para el decisivo. Ahora si, estamos en semis.
Pero ¿porque tenemos que pasar por esta humillación? No es la primera vez que ocurre algo asi. Recuerdo el penalti de Tassoti (de la selección italiana) a Luis Enrique, a quién partió la nariz en cuartos de final del mundial de EEUU. Un clamoroso penalti que nadie más que los españoles vieron en ese momento. El resultado fue de España eliminada e Italia en semifinales. Nos acabamos vengando en la última Eurocopa.
Pero este no es el último caso. Si recordáis bien, otro robo nos hundió en la miseria, esta vez en el mundial de fútbol de Korea y Japón. Jugabamos contra la anfitriona, Korea y los árbitros eran..¿Cómo decirlo? de reputación dudosa. Procedían de países donde lo más parecido a un balón que han visto es una maleta.
España en este partido hundía más cada segundo que pasaba a su contrincante. Hilaban jugadas, llegaban a puerta, bien en defensa...y comienza el recital arbitral... Los linieres empiezan a subir la bandera señalando fueras de juego inexistentes, saques de fondo imposibles...El resultado fue de tres goles anulados a España y la tanda de penaltis como desenlace del partido. Ahí desgraciadamente la calidad desaparece y manda el azar. Ellos ganaron y nosotros con cara de tontos a nuestra casa.
No logro entender que hemos hecho a todos los responsables de estos grandes torneos. En mi opinión, la gran cantera de deportistas españoles que tenemos repartidos por todo el mundo hace que nuestro país sea la selección a hundir. Como no pueden hacerlo por la vía legal, lo hacen por la ilegal. Pero ni aún así nos pueden parar. España en baloncesto ya es la mejor del mundo. En fútbol la mejor de Europa y el fútbol sala nos vamos a volver a reivindicar como la mejor selección del mundo por delante de otras como Brasil, donde duermen con un balón debajo de la almohada.
Así que lo único que podemos decir es que somos los mejores en casi todos los deportes y que aunque intenten matarnos de forma sucia...no lo van a conseguir. Somos simplemente los mejores.
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