Aunque algunos piensen que se trata de un hombre propio de otro planeta, LeBron James es de carne y hueso. Un hombre más sobre la faz de la tierra. Eso sí, con cualidades poco comunes entre el resto de mortales. Mientras algunas de las grandes estrellas se han visto seducidas por los encantos del mercado asiático, el jugador de Miami Heat ha preferido iniciar con buena cadencia el periodo estival.
El vigente cierre patronal que azota a la NBA provoca que los focos no apunten a los habituales rumores sobre nuevos fichajes o listas de agentes libres más cotizados. Es momento en el que las miradas se centren en las siempre atractivas ligas de verano. No hablamos de la clausurada, fruto del cansino lockout, Liga de Verano de Las Vegas, un escaparate para rookies y soldados rasos que buscan un contrato cuanto menos decente.
Es momento para tirar de 'underground' y rescatar la esencia de este deporte. Playgrounds y pequeños pabellones repletos de emocionados aficionados que saltan y gritan de forma desmedida. Aunque los grandes nombres propios de la liga, esos que se dicen marcan la diferencia y son capaces de ganar partidos, no son muy asiduos a este tipo de eventos, este verano han sido muchas las que se han dejado caer por esos lares y volver allí donde empezó todo. Es el momento para igualar los papeles. Profesionales y amateurs se funden bajo el amparo de una incontenible pasión: el baloncesto.
Si a comienzos de verano vimos a Kevin Durant o James Harden hacer verdaderas travesuras, ha llegado el turno del un hombre a quien el ego desborda por los cuatro costados. Contra todo pronóstico, LeBron James hizo acto de presencia en la Drew League. El Leon H. Washington Park, situado en el barrio angelino de Watts es el lugar elegido para disputar uno de los torneos estivales mejor considerados. Siempre con el permiso de la Goodman League de Washington y los míticos playgrounds neoyorquinos de Rucker Park y West Fourth entre otros.
Allí, 'King' James sorprendió a los presentes dejándoles boquiabiertos. Como uno más de los anónimos integrantes de ambos equipos, se enfundó la camiseta del 'Cheaters II' con el número '2' a la espalda.
Momento para el espectáculo. Y tal y como ocurriera hace pocos días disputó otro encuentro a 20 kilómetros de su Cleveland natal, la cosa fue en serio. 33 puntos con jugadas espectaculares (ver vídeo) para dar el triunfo a los suyos. La gente encantada y su siempre cuestionada popularidad que parece subir por momentos. “Diría que el nombre más importante ha jugado en la Drew League es LeBron”, comentó un emocionado Dino Smiley, director del torneo.
Bienvenidos al Club
If you love something, let it go. If it comes back to you, it's yours. If it doesn't, it never was. (DMX)
lunes, 25 de julio de 2011
domingo, 24 de julio de 2011
'Showtime' asiático
En contra de lo que muchos puedan pensar, en verano de lockout las estrellas de la NBA se están dejando ver más que nunca. Es momento de que el marketing disfrazado de beneficiencia empape el ambiente.
Las giras asiáticas se han convertido en un clásico en los últimos años. Cada jugador franquicia se dedica a hacer caja con su correspondiente marca deportiva, de relojes o de cualquier otra fuente de ingresos que se precie. Este verano todo es distinto. Además de los habituales apariciones en ligas locales y distintas exhibiciones a lo largo y ancho de los playgrounds estadounidenses, ha llegado el momento de 'hacer equipo'. Este fin de semana, algunos de los nombres más ilustres del baloncesto americano han hecho las maletas rumbo a Filipinas.
Bajo el sello de la Fundación 'Sports MVP' y una interminable ristra de patrocinadores, el 'Ultimate All-Star Weekend' contó con la presencia de estrellas como Kobe Bryant, Derrick Rose, Kevin Durant o Chris Paul, quienes desastaron la locura de los asistentes que abarrotaron el Araneta Coliseum de Manila.
Además de ellos, formaron parte del evento nombres como los de Derek Fisher, DeAndre Jordan, Tyreke Evans, Derrick Williams, Javale McGee o James Harden. En el primer de los dos encuentros previstos para el fin de semana, el equipo de los NBA se midió a una selección de los mejores hombres que militan en la PBA (liga filipina). 131-105 para los yankees con 25 puntos, 12 rebotes y 6 tapones de... Javale McGe. Este domingo, además de distintos actos que incluyen un entrenamiento a puerta abierta y un concurso de mates, está previsto otro el equipo local del Smart Gilas.
Mientras a unos miles de kilómetros la NBA hacía públicas sus cuentas de la pasada campaña, en Asia hubo tiempo para dejar algún titular ante el desolador panorama que reina la NBA desde el pasado 30 de junio, día que en el que se declaró el indeseable cierre patronal. "Nosotros los jugadores sólo queremos jugar, hacer a los aficionados felices, y que la popularidad de de la NBA siga aumentado", comentó Derek Fisher, presidente del sindicato de jugadores.
Mientras a unos miles de kilómetros la NBA hacía públicas sus cuentas de la pasada campaña "Por mucho que queramos jugar, también tenemos que cumplir con nuestra responsabilidad". Y una de esa responsabilidad a la que apela el veterano base de los Lakers es la de no ceder ante las presiones de los propietarios. Más concretamente, se refiere a uno de los puntos más controvertidos en la negociación: los contratos garantizados.
En la NFL las posturas se han acercado gracias a que los jugadores han aceptado renunciar a dichos contratos. Algo que no quieren que se traslade al mundo de la canasta. El interés de los propietarios radica en no ofrecer contratos de larga duración. De esta manera, los jugadores no se acomodan (véase los paradigmáticos casos de Rashard Lewis o Gilbert Arenas entre otros) y los dirigente de las franquicias les pueden mandar a casa antes de que su declive se haga insostenible. Por contra, los jugadores, sobre todo a los veteranos, se cierran en branda a que esta opción fructue.
A falta de las esperadas negociaciones entre propietarios y sindicato de jugadores, buenas son unas espectaculares imágenes (ver vídeo) de las diabluras de las que son capaces estos hombres a los que, por el momento, les espera un futuro incierto.
Por cierto que por allí no se dejó ver un LeBron James que parece más interesado recuperar la forma con humanizantes apariciones en las ligas de verano americanas con más relumbrón.
Las giras asiáticas se han convertido en un clásico en los últimos años. Cada jugador franquicia se dedica a hacer caja con su correspondiente marca deportiva, de relojes o de cualquier otra fuente de ingresos que se precie. Este verano todo es distinto. Además de los habituales apariciones en ligas locales y distintas exhibiciones a lo largo y ancho de los playgrounds estadounidenses, ha llegado el momento de 'hacer equipo'. Este fin de semana, algunos de los nombres más ilustres del baloncesto americano han hecho las maletas rumbo a Filipinas.
Bajo el sello de la Fundación 'Sports MVP' y una interminable ristra de patrocinadores, el 'Ultimate All-Star Weekend' contó con la presencia de estrellas como Kobe Bryant, Derrick Rose, Kevin Durant o Chris Paul, quienes desastaron la locura de los asistentes que abarrotaron el Araneta Coliseum de Manila.
Además de ellos, formaron parte del evento nombres como los de Derek Fisher, DeAndre Jordan, Tyreke Evans, Derrick Williams, Javale McGee o James Harden. En el primer de los dos encuentros previstos para el fin de semana, el equipo de los NBA se midió a una selección de los mejores hombres que militan en la PBA (liga filipina). 131-105 para los yankees con 25 puntos, 12 rebotes y 6 tapones de... Javale McGe. Este domingo, además de distintos actos que incluyen un entrenamiento a puerta abierta y un concurso de mates, está previsto otro el equipo local del Smart Gilas.
Mientras a unos miles de kilómetros la NBA hacía públicas sus cuentas de la pasada campaña, en Asia hubo tiempo para dejar algún titular ante el desolador panorama que reina la NBA desde el pasado 30 de junio, día que en el que se declaró el indeseable cierre patronal. "Nosotros los jugadores sólo queremos jugar, hacer a los aficionados felices, y que la popularidad de de la NBA siga aumentado", comentó Derek Fisher, presidente del sindicato de jugadores.
Mientras a unos miles de kilómetros la NBA hacía públicas sus cuentas de la pasada campaña "Por mucho que queramos jugar, también tenemos que cumplir con nuestra responsabilidad". Y una de esa responsabilidad a la que apela el veterano base de los Lakers es la de no ceder ante las presiones de los propietarios. Más concretamente, se refiere a uno de los puntos más controvertidos en la negociación: los contratos garantizados.
En la NFL las posturas se han acercado gracias a que los jugadores han aceptado renunciar a dichos contratos. Algo que no quieren que se traslade al mundo de la canasta. El interés de los propietarios radica en no ofrecer contratos de larga duración. De esta manera, los jugadores no se acomodan (véase los paradigmáticos casos de Rashard Lewis o Gilbert Arenas entre otros) y los dirigente de las franquicias les pueden mandar a casa antes de que su declive se haga insostenible. Por contra, los jugadores, sobre todo a los veteranos, se cierran en branda a que esta opción fructue.
A falta de las esperadas negociaciones entre propietarios y sindicato de jugadores, buenas son unas espectaculares imágenes (ver vídeo) de las diabluras de las que son capaces estos hombres a los que, por el momento, les espera un futuro incierto.
Por cierto que por allí no se dejó ver un LeBron James que parece más interesado recuperar la forma con humanizantes apariciones en las ligas de verano americanas con más relumbrón.
sábado, 23 de julio de 2011
Mucho 'amor' para Ricky
Los Timberwolves aunan talento y juventud a raudales. Con las adquisiciones de Derrick Williams, número dos del pasado draft, y Rick Rubio, quien decidió que era el momento de partir, la ilusión parecía haber vuelto a la gélida Minneapolis, transformando el habitual frío de sus gentes por calurosos recibimientos aderezados con perpétuas sonrisas. Ambos jugadores, junto a los espadas Kevin Love y Michael Beasley compartiendo quinteto, no son moco de pavo. Sin embargo, en los alrededores del Target Center no pasan por su mejor momento.
Entre la estrella de la universidad de Arizona y David Khan, director de operaciones de la franquicia, han sembrado de dudas el ambiente. Por un lado, el portentoso 'forward' no ha empezado con buen pie su andadura en la NBA. Unas controvertidas declaraciones tras firmar por la marca de ropa Under Armour, no le han hecho ganarse el cariño de la parroquia precisamente: “Si me hubieran dicho que me iba a perder los 82 partidos de la próxima temporada, me hubiera quedado en la universidad pasándomelo bien y disfrutando de mis compañeros y el resto de la gente de Arizona. Me habría vuelto atrás".
Por su parte, lo del General Manager es de traca. Tras meses de especulación optó por quitarse de encima una losa llamada Kurt Rambis. El que fuera miembro de los Lakers del 'showtime', sólo pudo cumplir dos de los cuatro años que tenía firmados. Un desolador balance de 32-132 en su primera etapa como entrenador jefe, tras su pinito al frente de los Lakers durante el último lockout de 1999, no daban lugar para la esperanza.
Desde entonces, ha dado comienzo un casting que comienza a aburrir. Después de los nombres de Lorenzo Romar, Mike krzyzewski, Terry Porter, Don Nelson y Bernie Bickerstaff ahora quien suena con más fuerz es Rick Adelman. Según publica este sábado Jerry Zgoda en el 'Minneapolis Star-Tribune', el ex de los Rockets, Kings, Warriors y Blazers, tiene previsto un encuentro para el próximo domingo con el indeciso Khan y el propietario Glen Taylor.
Tanto cambio nunca auguró nada bueno. Al menos para los Wolves. Como muestra un botón: en el periodo 1997-2004, con Flip Saunders como único jefe, lograron ocho apariciones en postemporada. Por contra, entre 1989 y 1996 primero y posteriormente entre 2005 y 2011 ninguno de los diez nombres que pasó por su banquillo consiguió el billete para playoffs. Pese a los problemas, siempre quedará Ricky.
Desde que cruzara el charco todo son piropos para el español. Las últimas vienen del macho alfa del vestuario: Kevin Love. El jugador con mayor progresión de la pasada campaña ve con muy buenos ojos la llegada de un 'playmaker' de sus características. En una entrevista con la revista Slam, 'Mister Doble-doble' tiene muchas esperanzas depositadas en su nuevo rookie.
"Refrescante, es el tipo de jugador al que le encanta entrenar, porque ama este juego" y destacó que los pases del base español "son fenomenales. Con 20 años ve la pista mejor que la mayoría de jugadores que he visto, y he crecido con jugadores del calibre de Derrick Rose o Russel Westbrook". Casi nada. Palabras que motivarían a cualquiera. En cierto modo, el empujón necesario para que Ricky crea en sí mismo y vuelva a despegar y despertar del hastío del último año en Barcelona.
El sobrino de uno de los integrantes de los míticos Beach Boys se muestra "impaciente" por compartir parqué con Rubio y ya se imagina completando 'pick and rolls' que logren levantar a los aficionados de sus asientos. Y que mejor compañero que un jugador a quien "no importa en qué parte del campo estés. Puedes estar muy lejos y piensas que no te ve, pero te encuentra".
Sin duda, una luz al final del sombrío percal. Claro está, siempre y cuando el cierre patronal llegue a su fin y la temporada eche a andar. En este caso tocaría hablar de un fracaso colectivo.
Entre la estrella de la universidad de Arizona y David Khan, director de operaciones de la franquicia, han sembrado de dudas el ambiente. Por un lado, el portentoso 'forward' no ha empezado con buen pie su andadura en la NBA. Unas controvertidas declaraciones tras firmar por la marca de ropa Under Armour, no le han hecho ganarse el cariño de la parroquia precisamente: “Si me hubieran dicho que me iba a perder los 82 partidos de la próxima temporada, me hubiera quedado en la universidad pasándomelo bien y disfrutando de mis compañeros y el resto de la gente de Arizona. Me habría vuelto atrás".
Por su parte, lo del General Manager es de traca. Tras meses de especulación optó por quitarse de encima una losa llamada Kurt Rambis. El que fuera miembro de los Lakers del 'showtime', sólo pudo cumplir dos de los cuatro años que tenía firmados. Un desolador balance de 32-132 en su primera etapa como entrenador jefe, tras su pinito al frente de los Lakers durante el último lockout de 1999, no daban lugar para la esperanza.
Desde entonces, ha dado comienzo un casting que comienza a aburrir. Después de los nombres de Lorenzo Romar, Mike krzyzewski, Terry Porter, Don Nelson y Bernie Bickerstaff ahora quien suena con más fuerz es Rick Adelman. Según publica este sábado Jerry Zgoda en el 'Minneapolis Star-Tribune', el ex de los Rockets, Kings, Warriors y Blazers, tiene previsto un encuentro para el próximo domingo con el indeciso Khan y el propietario Glen Taylor.
Tanto cambio nunca auguró nada bueno. Al menos para los Wolves. Como muestra un botón: en el periodo 1997-2004, con Flip Saunders como único jefe, lograron ocho apariciones en postemporada. Por contra, entre 1989 y 1996 primero y posteriormente entre 2005 y 2011 ninguno de los diez nombres que pasó por su banquillo consiguió el billete para playoffs. Pese a los problemas, siempre quedará Ricky.
Desde que cruzara el charco todo son piropos para el español. Las últimas vienen del macho alfa del vestuario: Kevin Love. El jugador con mayor progresión de la pasada campaña ve con muy buenos ojos la llegada de un 'playmaker' de sus características. En una entrevista con la revista Slam, 'Mister Doble-doble' tiene muchas esperanzas depositadas en su nuevo rookie.
"Refrescante, es el tipo de jugador al que le encanta entrenar, porque ama este juego" y destacó que los pases del base español "son fenomenales. Con 20 años ve la pista mejor que la mayoría de jugadores que he visto, y he crecido con jugadores del calibre de Derrick Rose o Russel Westbrook". Casi nada. Palabras que motivarían a cualquiera. En cierto modo, el empujón necesario para que Ricky crea en sí mismo y vuelva a despegar y despertar del hastío del último año en Barcelona.
El sobrino de uno de los integrantes de los míticos Beach Boys se muestra "impaciente" por compartir parqué con Rubio y ya se imagina completando 'pick and rolls' que logren levantar a los aficionados de sus asientos. Y que mejor compañero que un jugador a quien "no importa en qué parte del campo estés. Puedes estar muy lejos y piensas que no te ve, pero te encuentra".
Sin duda, una luz al final del sombrío percal. Claro está, siempre y cuando el cierre patronal llegue a su fin y la temporada eche a andar. En este caso tocaría hablar de un fracaso colectivo.
viernes, 22 de julio de 2011
Jimmer 'muñeca de seda' Fredette
Los blancos también la saben meter. El blanquito del grupo entró sobre la bocina en la top-10 del pasado draft. Apuntaba más alto. Nadie pensó que este anotador compulsivo se viera superado en la lotería anual por hombres como Bismack Biyombo, el congoleño que que tan amargo sabor dejó en las filas del Fuenlabrada.
Finalmente, tras ser elegido por Milwaukee Bucks en el puesto diez, fue traspasado a los Sacramento Kings. El sueño de jugar en su Nueva York natal se alejaba. Sin embargo, en la cálida california le espera una franquiciadonde las ganas y la juventud son la nota dominante. A sus 22 años, Fredette tendrá minutos desde el principio y, aunque lejos quedarán objetivos que no sean sumar victorias y adquirir experiencia, podrá deleitarnos con grandes actuaciones.
Sus guarismos en la modesta universidad de Brigham Young hablan por sí mismos: 28.9 puntos, 3.4 rebotes, 4.3 asistencias y 1.3 robos en los 37 encuentros disputados. Cual estrella consagrada, el mormón convencido tiene su propio campus veraniego. Momento para relajarse y dar rienda suelta a la imaginación. Algo que con un poquito de fortuna, da como resultado documentos como este (ver vídeo). Sencillamente espectacular. Fredette en estado puro.
Finalmente, tras ser elegido por Milwaukee Bucks en el puesto diez, fue traspasado a los Sacramento Kings. El sueño de jugar en su Nueva York natal se alejaba. Sin embargo, en la cálida california le espera una franquiciadonde las ganas y la juventud son la nota dominante. A sus 22 años, Fredette tendrá minutos desde el principio y, aunque lejos quedarán objetivos que no sean sumar victorias y adquirir experiencia, podrá deleitarnos con grandes actuaciones.
Sus guarismos en la modesta universidad de Brigham Young hablan por sí mismos: 28.9 puntos, 3.4 rebotes, 4.3 asistencias y 1.3 robos en los 37 encuentros disputados. Cual estrella consagrada, el mormón convencido tiene su propio campus veraniego. Momento para relajarse y dar rienda suelta a la imaginación. Algo que con un poquito de fortuna, da como resultado documentos como este (ver vídeo). Sencillamente espectacular. Fredette en estado puro.
El sueño turco de Kobe
No tener garantizados 25,2 millones de dólares te llevan a hacer cosas que posiblemente jamás te hubieras planteado. Eso mismo debe estar rondando la cabeza de Kobe Bryant.
El cierre patronal sigue adelante. De hecho, hasta el mes de agosto no se tienen previstas ninguna reunión seria entre propietarios y sindicato. Condición suficiente y necesaria. Suficiente para aprovechar el tirón mediático y hacer carrera fuera de Estados Unidos y necesaria para mantener unos ingresos que permitan seguir en la cresta de la ola. Nada de desprestigio. La globalización, baloncestística en este caso,en su máxima expresión.
Una de las estrellas con mayor reconocimiento a nivel mundial, junto con LeBron James según revelan las encuestas, está negociando "seriamente" la opción de recalar en el Besiktas turco. Hace dos días y tras el visto bueno de la FIBA, Deron Williams, el pionero en emprender la aventura europea, oficializó su contrato con el equipo otomano. Se abría la veda. Según fuentes cercanas a la negociación, el base de los Nets cobrará entre 200.000 y 350.000 dólares mensuales hasta llegar a los 5 millones al año, cifra muy alejada de los 16 que se embolsaría el próximo año con la franquicia gobernada por el filántropo Mikhail Prokhorov. ¿La financiación? Pregunten a la petrolera M-Oil.
El caso de la Mamba Negra se antoja algo más complicado. Complicado que no imposible. Desde el equipo turco han reconocido contactos con los representantes del pentacampeón de la NBA. "Es una realidad que han contactado con nosotros", reconocía el entrenador del Besiktas Ergin Ataman.
Kobe, que tiene firmados 83.5 millones de dólares en las tres próximas campañas con los Lakers, pide un millón de dólares al mes. En Turquía tienen preparados 500.000 dólares, siempre y cuando encuentren un patrocinador con ganas de financiar la locura turca. Las mismas ganas que asegura Ataman tendría el sexto máximo anotador de todos los tiempos de firmar por el Besiktas. El contrato de Bryant con la compañía de bandera otomana Turkish Airlines (ver vídeo) podría hacer el resto.
De momento, el jugador ha declarado sus intenciones de cruzar el charco en sentido contrario al habitual. Aunque, además de Europa, el mercado asiático también le seduce. De hecho, haciendo caja por tierras orientales anda el bueno de Kobe de la mano de su 'Nike Brand'.
Así las cosas, y con el futuro de la liga en el aire, es muy probable que el marketing gane la batalla. Poco importa que el Besiktas se conforme con disputar la Eurocup en lugar de la Euroliga. Menos aún los problemas en su rodilla derecha. El prestigio lo tiene el dinero. En este caso, lo deportivo puede esperar.
Las puertas de Europa están abiertas de par en par. Con la crisis griega azotando con fuerza al baloncesto, en Estambul viven inmersos en una época de bonanza sin precedentes. Al menos, en lo que al deporte de la canasta se refiere.
El cierre patronal sigue adelante. De hecho, hasta el mes de agosto no se tienen previstas ninguna reunión seria entre propietarios y sindicato. Condición suficiente y necesaria. Suficiente para aprovechar el tirón mediático y hacer carrera fuera de Estados Unidos y necesaria para mantener unos ingresos que permitan seguir en la cresta de la ola. Nada de desprestigio. La globalización, baloncestística en este caso,en su máxima expresión.
Una de las estrellas con mayor reconocimiento a nivel mundial, junto con LeBron James según revelan las encuestas, está negociando "seriamente" la opción de recalar en el Besiktas turco. Hace dos días y tras el visto bueno de la FIBA, Deron Williams, el pionero en emprender la aventura europea, oficializó su contrato con el equipo otomano. Se abría la veda. Según fuentes cercanas a la negociación, el base de los Nets cobrará entre 200.000 y 350.000 dólares mensuales hasta llegar a los 5 millones al año, cifra muy alejada de los 16 que se embolsaría el próximo año con la franquicia gobernada por el filántropo Mikhail Prokhorov. ¿La financiación? Pregunten a la petrolera M-Oil.
El caso de la Mamba Negra se antoja algo más complicado. Complicado que no imposible. Desde el equipo turco han reconocido contactos con los representantes del pentacampeón de la NBA. "Es una realidad que han contactado con nosotros", reconocía el entrenador del Besiktas Ergin Ataman.
Kobe, que tiene firmados 83.5 millones de dólares en las tres próximas campañas con los Lakers, pide un millón de dólares al mes. En Turquía tienen preparados 500.000 dólares, siempre y cuando encuentren un patrocinador con ganas de financiar la locura turca. Las mismas ganas que asegura Ataman tendría el sexto máximo anotador de todos los tiempos de firmar por el Besiktas. El contrato de Bryant con la compañía de bandera otomana Turkish Airlines (ver vídeo) podría hacer el resto.
De momento, el jugador ha declarado sus intenciones de cruzar el charco en sentido contrario al habitual. Aunque, además de Europa, el mercado asiático también le seduce. De hecho, haciendo caja por tierras orientales anda el bueno de Kobe de la mano de su 'Nike Brand'.
Así las cosas, y con el futuro de la liga en el aire, es muy probable que el marketing gane la batalla. Poco importa que el Besiktas se conforme con disputar la Eurocup en lugar de la Euroliga. Menos aún los problemas en su rodilla derecha. El prestigio lo tiene el dinero. En este caso, lo deportivo puede esperar.
Las puertas de Europa están abiertas de par en par. Con la crisis griega azotando con fuerza al baloncesto, en Estambul viven inmersos en una época de bonanza sin precedentes. Al menos, en lo que al deporte de la canasta se refiere.
martes, 19 de julio de 2011
LeBron vuelve a sonreir...en Cleveland

Hace algo más de un año, LeBron James consideró que era momento de marchar. Tras siete años en casa, decidió irse con la música a otra parte y aterrizar en South Beach. Un golpe bajo para una entregada ciudad de Cleveland. Lejos de llorar su marcha, la ciudad y todo el estado de Ohio montó en cólera. Una demostración de que lo bueno pronto se olvida. De héroe a villano. Diez minutos de show televisivo tuvieron la culpa.
Pero estamos en verano. Sol y playa para algunos. Lockout y diversos compromisos de todo tipo para otros. Este es el caso de LeBron. El pasado fin de semana, casi de puntillas, sorprendió a propios y extraños con una aparición estelar en la liga de verano de la localidad de Warrensville Heights, situada a 32 km de Cleveland.
Con el '10' a la espalda, a poca distancia del barrio de Akron donde su madre Gloria le supo sacar adelante, aunque más tarde haya demostrado que la fama de su retoño haya modificado su imagen de madre coraje, 'King' James hizo las delicias de los presentes. A pesar de sus compromisos estivales alejados de las pistas y su mal papel en las pasadas finales con los Heat, demuestra estar en plena forma.
¿Momento para la redención y el perdón de los pecados? Tampoco nos pasemos. Hay cosas que no se olvidan ni en verano. La próxima temporada (no se conoce con certeza cuándo será) el Quicken Loans Arena volverá ser una olla a presión cada vez que el '6' de los Heat reciba el balón.
Jordan todavía puede volar
Los años no pasan por el mejor jugador que jamás se vio sobre una cancha. Michael Jordan deleitó con mates imposibles a la gran familia del baloncesto durante las casi 15 temporadas que se mantuvo en activo. Su mayor afición: desafiar a la fuerza de la gravedad. Lo más parecido a un vuelo sin motor. Un físico prodigioso y con unas piernas que le permitían elevarse 1,10 metros sobre el suelo casi sin inmutarse.
Con 48 primaveras y nueve años después de su último partido como profesional, MJ ha demostrado que mantiene una forma envidiable. Si ya le veíamos hecho un chaval hace un par de años, el propietario de los Charlotte Bobcats ha dejado bien claro que todavía puede volar.
Y ha sido en el campus de verano de los Bobcats donde ha dejado patente su inmortal capacidad de salto. Ante la pregunta de una de las chicas asistentes de si podía machar el aro, Jordan esperó a la sesión vespertina de la concentración para responder. Las imágenes hablan por sí mismas. Obviamente la suficiencia no es la nota predominante en sus incursiones por las alturas tal y como ocurriera antaño. Sin embargo, a los 48, Jordan todavía ostenta esa clase que le llevó tocar el cielo con sus manos. De hecho, según publica una estimación en la web de la cadena CBS, el salto vertical del eterno 23 de los Bulls rondaría las 18 pulgadas, casi medio metro.
Con 48 primaveras y nueve años después de su último partido como profesional, MJ ha demostrado que mantiene una forma envidiable. Si ya le veíamos hecho un chaval hace un par de años, el propietario de los Charlotte Bobcats ha dejado bien claro que todavía puede volar.
Y ha sido en el campus de verano de los Bobcats donde ha dejado patente su inmortal capacidad de salto. Ante la pregunta de una de las chicas asistentes de si podía machar el aro, Jordan esperó a la sesión vespertina de la concentración para responder. Las imágenes hablan por sí mismas. Obviamente la suficiencia no es la nota predominante en sus incursiones por las alturas tal y como ocurriera antaño. Sin embargo, a los 48, Jordan todavía ostenta esa clase que le llevó tocar el cielo con sus manos. De hecho, según publica una estimación en la web de la cadena CBS, el salto vertical del eterno 23 de los Bulls rondaría las 18 pulgadas, casi medio metro.
¿Señal o parafernalia?
Tres semanas después del inicio del cierre patronal, justo cuando todo el mundo anda pendiente de la posible salida de algunas estrellas de relumbrón, la NBA da un paso al frente. Quien sabe si una luz al final del tunel o el principio del fin de una situación que no termina de atisbar un claro beneficiado.Según publican este lunes diversos medios especializados, la liga tiene previsto dar a conocer el calendario para la próxima temporada. Algo hipotético tal y como marchan las cosas. Pero ahí está. Sin duda, una declaración de intenciones en toda regla.
Haciendo oidos sordos a larga lista de puntos calientes a tratar en futuras negociaciones entre propietarios y jugadores, ya se han filtrado algunos de los resultados del programa especial que NBATV emitirá mañana a partir de las 14:00 horas (20.00 hora española).
Nowitzki, Terry, Kidd y compañía recibirían el ansiado anillo de campeón de la mano de David Stern en un atractivo Mavs-Bulls que inauguraría la temporada. Por otro lado, según publicó la edición dominical del Miami Herald, el día de Navidad, uno de los caramelos de las televisiones, será el escogido para la reedición de las finales del pasado año entre Dallas y Miami.
Suposiciones. Sí, sólo son eso. Sin embargo, no está mal empezar a soñar con un acuerdo. Un oasis en este desierto mediático, carente de fichajes, comunicaciones oficiales y plagado de paro y pérdidas económicas.
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